Domingo, 5 de setembro de 2010
Artigos

Doença como Caminho de Cura
- Maurício Tatar, Humbertho Oliveira, Susana Hertelendy, Vania Didier -

Trabajo presentado en el II Congreso Brasileño de Psico-Oncología, 28 de abril de 1996, Salvador de Bahía, Brasil.

1 - Introducción

Este trabajo discute cuestiones filosóficas y teóricas relacionadas a la práctica del acompañamiento terapéutico de personas con enfermedades físicas graves y/o terminales dentro de una perspectiva no mecanicista de los nuevos paradigmas. El es el resultado de las actividades de un grupo de estudio e investigaciones, basado en el intercambio de experiencias en torno de la asistencia que hacemos y en una amplia discusión que hemos tenido con profesionales ligados al área de la salud y áreas afines.
En estos encuentros llevamos cuestiones tales como: Que es la enfermedad, la salud y la cura? Crearían las personas sus propias enfermedades? Serían las enfermedades oportunidades de aprendizaje? El potencial de cura es inherente al humano? Sería el terapeuta un curador o un acompañante de un proceso de transformación?

Aquí sistematizamos algunas de esas cuestiones, dándoles el siguiente orden: conceptos de salud en una visión energética- la polaridad enfermedad/salud dentro de una visión energética habla de una búsqueda mas profunda de equilibrio, psicoterapia corporal y psicosomática- la movilización de los bloqueos energéticos del organismo posibilita el encuentro con sentidos mas profundos de la génesis de una enfermedad, la enfermedad como significado (claro u oscuro)- la contingencias del lenguaje en la transición para el tercer milenio- solo es posible cambiar actitudes y preconceptos en relación a la enfermedad y a la muerte resignificando el lenguaje usado comúnmente para designar los procesos de la enfermedad y de la muerte, impermanencia y conciencia- la reorganización de la vida emocional, el cambio de los patrones cotidianos y el encuentro con la perspectiva espiritual pueden ser vistos como un camino de cura verdadera.

Creemos en la importancia de profundizar el estudio y las investigaciones de temas relacionados a esas nuevas perspectivas de asistencia terapéutica a personas que pasan por el proceso de enfermedad y muerte, razón por la cual proponemos el dialogo.

2 - Conceptos de Salud en una visión Energética

La gran mayoría de las personas busca el consultorio del profesional del área de salud por no sentirse bien con aquellas señales y/o síntomas que se le están presentando hace mucho o poco tiempo.

El malestar, la sensación de desconfort, el dolor movilizan al individuo a hacer algo para recuperar la armonía, el bienestar, a estar curado, cura esta que tanto para el terapeuta como para el paciente, sería no presentar mas aquellas señales o síntomas de orden físico, mental o emocional, esto significa, simplemente volver al estado anterior a la enfermedad, quedar asintomático.
De una manera general, la salud es encarada como si fuese un estado de no-enfermedad, de no malestar o dolor, cuando el individuo puede continuar llevando su vida sin grandes alteraciones o cuestionamientos. Es mucho mas fácil tomar un medicamento para aliviar un dolor de cabeza, que comprender el mensaje que el organismo nos está señalando. Somos muy inmediatistas, tratamos apenas las apariencias, no buscamos el origen o las causas de nuestras enfermedades.

Será que salud es algo estático? Es simplemente no presentar cualquier síntoma? Si el hombre fuese una maquina y todos sus engranajes funcionaran perfectamente, independiente de factores externos o internos, probablemente, la respuesta a esas preguntas sería si. Si así fuese, una misma enfermedad presentaría siempre las mismas señales o síntomas, el tratamiento sería siempre el mismo, independiente del individuo y rápidamente, tendríamos el restablecimiento de las funciones normales.
¿Como podemos analizar salud-enfermedad, esas dos polaridades en una perspectiva energética? El universo, según la visión de la medicina china, se encuentra en un estado de equilibrio dinámico, con todos sus elementos oscilando entre dos fuerzas opuestas, interdependientes y complementarias, conocidas como el yin y el yang. Dentro de ese abordaje, el cuerpo humano es un microcosmos del universo, una célula es un microcosmos del organismo, por lo tanto, funcionan según el mismo principio.
En el juego de las fuerzas, el yin solo existe porque existe el yang y viceversa, dentro del aspecto yin se encuentran aspectos yang y no se puede ver uno sin el otro. Mejor dicho, no existe nada absoluto, nada que no este en interacción o en cambio. Un buen ejemplo de eso se refiere al hecho de que sin embargo el hombre demuestre la fuerza yang y la mujer la yin, ambos presentan correspondientemente sus aspectos femeninos y masculinos.

El cuerpo humano posee una inteligencia fisiológica cuya función básica es mantener la homeostasis del organismo delante de todos los estímulos del mundo exterior e interior. El equilibrio es conseguido a través de la libre circulación de energía en el organismo, así como a través de cambios continuos entre el cuerpo y el medio ambiente. Ese flujo continuo de energías nos mantiene vivos. Cuando la circulación de energía no ocurre de una manera adecuada surgen las enfermedades.

Nuestro cuerpo va señalizando, con mucha antelación, el desequilibrio a través de pequeñas alteraciones funcionales sin substrato físico, o sea que no hay nada a nivel orgánico que justifique aquellas señales o síntomas. Con la no valorización de esas señales y el mantenimiento del mismo padrón de vida, las alteraciones fisico-químicas se van haciendo crónicas, solidificándose, hasta alcanzar al segmento físico, la enfermedad pasa a expresarse en algún tejido, órgano o víscera, acompañada de padrones mentales y emocionales bien determinados.

Salud y enfermedad son aspectos de un mismo movimiento. A través del desequilibrio alcanzamos un nuevo equilibrio, una nueva frecuencia, un nuevo escalón energético. En el período de transición para ese nuevo padrón, se vivencia la enfermedad. Ella no es considerada como algo extraño pero si la consecuencia de un conjunto de factores que culminan en desarmonía y desequilibrio.
Es a través de la enfermedad que alcanzamos la salud. Se verifica con cierta frecuencia en pacientes con enfermedades graves o terminales, relatos acerca de estar viviendo mejor o mas saludables, a partir del momento en que se concientizan de su enfermedad.
Para vivir en armonía precisamos tener flexibilidad y disposición para un gran número de opciones de interacción para con el medio ambiente. Sin flexibilidad no hay equilibrio. Períodos de salud precaria son estados naturales en la interacción continua entre el individuo y el medio donde él está insertado. Estar en desequilibrio significa pasar por fases temporarias de enfermedad en las cuales se puede aprender a crecer.

La enfermedad es una oportunidad para la introspección, de modo que el problema original y las razones para la elección de una cierta vía de fuga puedan ser llevadas a un nivel consciente donde el problema pueda ser resuelto.

La función básica del terapeuta esta en reflejar la verdad para el paciente, ayudarlo a desarrollar una conciencia del proceso de vida y de los mecanismos (obstáculos e ilusiones) que se crean para generar una enfermedad y también poder ayudarlo a entrar en sintonía con sus propios recursos de cura, posibilitando el rescate de su autoestima, de la aceptación y del perdón.

Como dice la música de Milton Nascimento y Fernando Brandt "lo que importa es oír la voz que viene del corazón", curarse es abrir el canal de comunicación y entrar en contacto con la propia esencia, es despertar a la capacidad de ser, estar crear y descrear, soñar y realizar. Ese auto-descubrimiento es el camino de la auto-cura, que es nada mas que rescatar el amor propio.

3 - Psicoterapia Corporal y Psicosomática

La enfermedad no es un acontecimiento que alcanza a un individuo, el cual pasa entonces a estar sometido a ella. El organismo enfermo está envuelto en la aparición, en el desarrollo y en la cura de su enfermedad. El ser humano se puede instalar en la enfermedad, puede obtener con ella beneficios, pero puede principalmente por la enfermedad exprimir tendencias profundas.
Existe entonces un fenómeno psique-soma en el proceso de enfermedad física del ser humano, y su estudio, dentro de una perspectiva moderna, la psicosomática. Fue iniciada por Freud, a partir de sus estudios sobre la "histeria de conversión". En el acontecimiento histérico, el cuerpo relata, habla, descarga y protesta a través de su propia enfermedad. Es siempre una forma del organismo de expresar conflictos profundos. Como los disturbios digestivos, por ejemplo son muchas veces, expresión de conflictos entre el retener y el expulsar, entre el deseo y la necesidad.

La enfermedad por lo tanto no es algo que viene de afuera o causa del destino, es, sí, un modo peculiar de la persona de comunicarse en circunstancias adversas. Y además en sus varias formas un modo de ser en el mundo, un modo de relacionarse con las personas, con su entorno.

El conocimiento actual sobre el sistema inmunológico, visto como un sistema intermediario entre el individuo, sus otros sistemas y el medio exterior y también como el mantenedor de la integridad corporal, por lo tanto un sistema auto-regulable, adaptativo y de la vida de relación, estando pues en íntima interacción con el sistema nervioso y con el sistema endócrino, ha sido una enorme contribución en la comprensión del tenue límite existente entre lo que es propiamente somático y lo que es propiamente psíquico.
Esto nos lleva a tener que encarar el límite de conocimiento técnico de la comprensión de los mecanismos de formación de enfermedades y en función de esos principios, nos colocamos a reflexionar sobre la importancia de cambiarse el foco de acción terapéutica de la enfermedad para la interacción con alguien enfermo, de quien, en verdad pueden originarse los recursos realmente curadores de una enfermedad.

Una de las mas importantes fórmulas acerca del encuentro entre lo psíquico y lo somático, es la formula de la energía. En el concepto de "Unidad Funcional" o "Identidad Básica" creado por William Reich, se considera que la fuente de todos los acontecimientos humanos es la bioenergía, u orgon, lo que significa que las actitudes corporales y las actitudes mentales emocionales se corresponden, pudiendo sustituirse influenciarse mutuamente.(1)

Cada región del cuerpo, a de mas de prestarse a una determinada función viviente, puede prestarse para representar una zona específica de conflicto, conflicto energético entre lo psíquico y lo somático. Esos conflictos son caras emocionales relacionadas a acontecimientos vitales del pasado, los cuales, mal metabolizados, permanecen y se actualizan, creando obstáculos diversos a la vida. Cuando movilizados, pueden liberar o distribuir energía, facilitando la conciencia de las circunstancias vividas, la expresión emocional, antes contenida, y la organización de un nuevo modus vivendi psico/corporal.

Todo el stres ocurrido durante las fases primitivas del desarrollo somato-emocional del individuo generan, en cada organismo humano, reacciones enérgicas específicas, que sirven de base para el desarrollo de enfermedades en el futuro en ese organismo. Federico Navarro dice que las biopatias primarias que corresponden a las bases energéticas de las enfermedades graves y generalmente "incurables" estarían relacionadas al stres vivido en periodos mas tiernos de la vida humana (uterinos).Las biopatias secundarias bases de enfermedades graves y generalmente "curables" estarían también ligadas al stres ocurrido en periodos iniciales (uterinos) y en torno del nacimiento. Las enfermedades somato-psicológicas conocidas como subclínicas (gastritis, ulceras no instaladas, etc.) corresponderían al stress ocurrido en el periodo de la infancia. Las somatizaciones ligadas a fuertes acontecimientos emocionales (como parálisis histéricas diversas) corresponderían al stress originado de la pubertad en adelante.
Delante de esa concepción de interacción mente/cuerpo/energía, podemos crear relaciones entre las diversas regiones del cuerpo afectado y la expresión de contenidos subjetivos. Y así podemos observar que movilizando el movimiento respiratorio irregular, el silencio peristáltico, la contracción ocular y las diversas disfunciones orgánicas, posibilitaremos el encuentro con los sentidos mas profundos de la génesis de la enfermedad de una persona. Y restableciendo el ritmo respiratorio espontáneo, los sonidos peristálticos rítmicos, el contacto ocular distendido, en síntesis, el estado natural del organismo humano, estaría la persona ambientando un nuevo campo energético donde basar su salud.

Un acompañamiento terapéutico basado en una visión de la integración del organismo puede, pues, propiciar una búsqueda mas profunda del sentido de la cura.

Otra manera de mirar el acontecimiento enfermedad/grave y la posibilidad de la muerte es la que pretende integrar lo somático, lo psíquico, y lo espiritual. En esas visiones, como la de David Boadella, se da un gran énfasis al "grounding" espiritual y a los estados transpersonales, reconociéndose que el trabajo psicosomático abre conexiones mas allá del físico. El trabajo terapéutico, dentro de las perspectivas que consideran la cuestión espiritual, requieren una profunda reflexión sobre la relación entre el terapeuta y su cliente. Resonancia, empatía, amor de transferencia, tales son los conceptos diversos para hablar de la misma y necesaria humanidad de esa relación.

Conceptos como el de "inner-ground", self, yo superior y otros hacen referencia a una realidad esencial, relacionada a la presencia y al ser mas profundo en cada uno de nosotros.(3)

Habría, pues, en la experiencia de estar enfermo y/o de morir, un sentido espiritual de continuo aprendizaje. En este sentido, podría haber un gran amparo en el proceso de enfermedad y de muerte de una persona si ella experimentase la presencia de otro cuerpo/espejo/apoyo/contacto a estimularle la vida. Como terapeutas precisamos encontrar vías en nosotros mismos y prepararnos para ejercer esa forma de ayuda.

Según Susan Sontag, "la enfermedad es el lado sombrío de la vida, una especie de ciudadanía mas onerosa. Todas las personas vivas tienen doble ciudadanía, una en el reino de la salud y otra en el reino de la enfermedad. Sin embargo todos preferimos usar el buen pasaporte, mas temprano o mas tarde, cada uno de nosotros será obligado, al menos por un corto periodo, a identificarse como ciudadano del otro país. Mi punto de vista es que la enfermedad no es una metáfora y que la manera mas honesta de encararla - y la mas saludable de estar enfermo- es aquella que este mas depurada de pensamientos metafóricos."(4)

Atendiendo a Alicia, mucho reflexionamos sobre esta cuestión: Alicia tuvo que hacerse una cirugía cardiaca para instalar una válvula-prótesis. Era la consecuencia de un largo curso de una fiebre reumática, que venía tratando. Evidentemente, pasó una infancia limitada en sus movimientos y posibilidades, ya que cualquier esfuerzo agudizaban su enfermedad. La familia, estoica, la enseñó a luchar, bastante naturalmente, con sus condiciones de salud, pero se olvidó de valorizar los aspectos emocionales vividos por una niña delante de una experiencia tan limitadora. Y probablemente, también, no pudo valorizar los aspectos emocionales ligados a sus propias vivencias delante de la tarea tan ardua como la de cuidar, ininterrumpidamente de una criatura con fiebre reumática.

Todo bien contadito. Alicia, se construyo, siempre, objetivamente natural. Cerca de la cirugía, sintió miedo, pero se tranquilizó y se cuidó muy bien físicamente. Tuvo una buena cirugía, excelente recuperación, eximios cuidados médicos y familiares.
Y ahora, pasado el post-operatorio, sola, sin la proximidad de su familia, se siente herida en su pecho, se deprime. Lucha consigo misma: "que es esto? Yo siento esas cosas incontrolables..?"

Es preciso "convencerla" para que se emocione. Permitirse sufrir por sus propios dolores. Es verdad, es "natural" a su enfermedad es apenas una enfermedad, que "duele aquí, duele allá ." Llore, Alicia!! Su pecho fue abierto. Laméntese. Es solo un ser humano!! Alicia atiende, se transforma, ahora en lágrimas y estoicismo.Bravo Alicia!! Bravo.

Habrá como aplicar esa visión no preconceptuosa de la naturalidad de la enfermedad para con las concepciones acerca de la muerte?

La enfermedad como Significado (claro u oscuro)

4 - Los Contenidos del lenguaje en la transición para el tercer milenio.

Nuestra propuesta es de re-significar. En muchos casos, los significados se vuelven obsoletos e inapropiados. Los cambios de paradigmas se reflejan profundamente en el lenguaje. Solo es posible cambiar comportamientos y actitudes, si los conceptos en que se basan están claramente expresados en las palabras que representan la lengua. Pero los significados de la época en que vivimos son ambiguos t frecuentemente no nos ayudan en la confrontación con las cuestiones contemporáneas.

La enfermedad por ejemplo, excepto cuando es hereditaria, es vista, en nuestra sociedad como algo que es el resultado de una interferencia externa: un virus, una bacteria, mala nutrición etc. Algo que nos "llega" y que por lo tanto también debe ser erradicado a través de una interferencia externa.

Frecuentemente, este sería efectivamente un lado de la cuestión. Pero si somos organismos con aspectos que van mas allá del físico y de lo fisiológico y si somos criaturas insertas en un contexto mas amplio y que dependemos de todo lo que nos rodea, entonces lo que nos sucede es algo por lo cual podemos ser responsables por un lado, en cuanto que por otro es tan basto el mundo que habitamos y tan imprevisible e insondable las interacciones e influencias que al menos lo que podríamos decir es que la enfermedad- como la supuesta cura- constituyen un misterio. Como misteriosa es la propia vida.

Podríamos entre otras cosas decir que la enfermedad es el pasaje, es la comunicación es la transformación. Y encima de todo podríamos decir que ella tiene un sentido muy personal para cada uno, en cada momento de indagación. La enfermedad sería entonces una entrada a otra realidad. Como el sueño ella puede tener innumerables lecturas para cada persona.

La enfermedad así como la dificultad emocional- y ellas pueden ser complementarias- frecuentemente, proporcionan un contacto con otras dimensiones del ser tal vez direccionada, trayendo una confrontación con la "sombra" del individuo en cuestión. Y solo el conocimiento en sí de esas dimensiones, el estrechamiento de la relación entre los aspectos conocidos y desconocidos pueden traer la integración con la esencia, que es la fusión armoniosa del ser como un todo.

En ese sentido, podríamos argumentar que la enfermedad es un instrumento introducido por otro aspecto de nuestro ser que quiere decirnos algo al respecto de nuestras relaciones con nosotros mismos, con la naturaleza y con los seres animados y inanimados, con la vida con lo divino en último análisis.

Con frecuencia, nos rebelamos con las enfermedades o nos acomodamos y seguimos pasivos, entregados a algún tratamiento o alguna dirección impuesta, deprimidos y sin mas indagar o buscar formas propias de entender o convivir con lo que nos pasa. Pasivamente, aceptamos lo que nos dicen los médicos, terapeutas, religiosos y espirituales, familiares y amigos.

Pero en cuanto nuestros límites así se manifiesten alguna reflexión sobre lo que pasa con nosotros podrá estar realizándose en niveles menos conscientes.

En este contexto es importante también registrar que el actual momento de transición planetaria trae a la luz, otras vías antes ocultas, restrictas a medios específicos o simplemente mas lentas y difíciles de contar.

Hoy, el acceso a otros planos o aspectos nuestros y/o de la realidad en que vivimos se vuelve posible, y a veces, sin gran esfuerzo de nuestra parte. Ejemplo de eso son los debates y eventos públicos como este donde tenemos la oportunidad de cambiar ideas sueños y deseos y también confirmar trayectorias escogidas, reforzando así, la autoconfianza existente en cada uno de nosotros.

Ese cambio forma parte de la búsqueda del "camino del medio", del equilibrio y de la armonía. Y él abre el camino para el conocimiento de otras elecciones posibles.

En una transición de vida, por ejemplo, podemos armonizar el tratamiento tradicional con el alternativo, la visión médica con la terapéutica y la espiritual para obtener una visión mas amplia y mas integradora de nuestro proceso individual y para poder asumir con mas serenidad una administración mas propia de los caminos a seguir en las decisiones exigidas por tal transición.
Así en cuanto nos tratamos a través de la medicina tradicional, podemos también suavizar nuestra actitud para con la enfermedad, permitirle el espacio para que su mensaje se exprese con claridad, comunicándonos las necesidades de nuestro organismo que antes no podían ser recibidas. Y podemos también expresar conscientemente nuestra intención con referencia a los medicamentos que tomamos y los tratamientos a los cuales nos sometemos.

Esas actitudes, que imprimen de nuestras parte una cualidad positiva en un tratamiento prescrito, forman parte de prácticas meditativas comúnmente utilizadas en ciertas tradiciones espiritualistas.(5)

La meditación y la oración son practicas que pueden ayudarnos en ese proceso. Como también pueden ser útiles los trabajos energéticos, las visualizaciones, los relajamientos y en ciertos casos los masajes. Tales prácticas y técnicas abren camino para tener otra relación con la enfermedad.

Una relación en que no nos apegamos a ella y no la rechazamos. Apenas permitimos su presencia y oímos lo que tiene para decirnos, ya que puede enseñarnos a tener una nueva relación con todo lo que nos rodea y con la vida.(6)

Esa línea de pensamiento forma parte del trabajo de re-significación. Reflexionar sobre los sentidos del lenguaje, buscar la coherencia entre estos y los conceptos, valores y comportamientos, que representan un momento cultural, pero que atraviesan también un proceso de revisión se buscar ser consciente en el lenguaje y en el comportamiento y completar nuestra manifestación en la vida.

Los cambios de paradigmas que están sucediendo también en las expresiones lingüísticas, continuarán haciéndose a lo largo del tiempo, querer a través de una profunda transformación en las lenguas existentes- acompañadas y claro del surgimiento de nuevas palabras y expresiones- querer a través de la permanencia de palabras con nuevos sentidos y nuevas cargas energéticas.
Encima de todo es posible comprender que no siempre conseguiremos explicar lo que nos pasa. Hay muchas cosas misteriosas en la vida y el descifrar de ellas permanecerá mas allá de nuestro alcance a despecho de cualquier esfuerzo de nuestra parte. Entre tanto si fuéramos humildes y confiados nuestra esencia siempre nos mostrará lo que es posible y con referencia a permanecer mas allá de eso, nos guiará y ayudará a escoger y reverenciar el designio divino.

5 - Impermanencia y Conciencia "Muerte en Primera Persona"

Soy alumna de enfermería. Estoy muriendo. Escribo para ustedes, que son o serán enfermeras, con la esperanza de que por el acto de compartir mis sentimientos haga que algún día sean mas capaces de ayudar a aquellos que participan de mi experiencia.
Por el momento, no estoy internada, tal vez esto sea por un mes, por seis meses, tal vez por un año. Pero a nadie le gusta de hablar de esas cosas. En verdad a nadie le gusta hablar mucho sobre cosa alguna. La enfermería debe estar evolucionando, pero a mi me gustaría que se apresurase.

Se nos enseña, actualmente, a no exagerar en la alegría, a omitir la rutina del "está todo bien" y cumplir bien nuestra tarea. Pero acabamos quedando en un vacío solitario y silencioso. Una vez retirada la rutina del "está todo bien", al equipo solo resta a su propia vulnerabilidad y su propio miedo. El paciente que está muriendo además no es visto como persona, y siendo así no se puede comunicar con ellos como tal. El es el símbolo de lo que cada ser humano teme y de lo que cada uno de nosotros sabe, por lo menos académicamente, que tendrá que enfrentar algún día.

Que es lo que decían en enfermería psiquiátrica de la confrontación de la patología con la patología en detrimento tanto del enfermo como del enfermero? Y también se hablaba mucho sobre el hecho de que antes de ayudar a alguien en relación a sus sentimientos, era necesario conocer los propios. Cuanto de verdadero tiene esa enseñanza.

Pero no es mi caso, el miedo es hoy y morir es ahora. Ustedes entran y salen rapidito de mi cuarto, me dan los remedios y miden mi presión.

Será que es por que soy estudiante de enfermería o simplemente porque soy un ser humano que percibo su temor? Pero sus miedos aumentan los míos. Porqué ustedes están con miedo? Solo yo estoy muriendo!

Yo se que ustedes se sienten inseguros, no saben que decir, no saben que hacer. Pero por favor crean en mi, si tienen afecto, no hay error posible. Apenas asuman el afecto. Es eso lo que buscamos. Puede ser que preguntemos sobre los porque y los cuandos, pero en la realidad no esperamos respuestas. No nos huyan- esperen- solo quiero saber si habrá alguien agarrando mi mano cuando lo precise. Tengo miedo. Tal vez la muerte se transforme en rutina para ustedes, pero ella para mi es nueva. Tal vez para ustedes yo no sea especial, pero yo nunca morí antes. Para mí una vez es muy especial!!

Ustedes susurran sobre mi juventud, pero cuando alguien se está muriendo será que aun es tan joven? Tengo muchas cosas sobre las cuales me gustaría conversar. Pero eso no tomaría mucho mas de su tiempo, porque al final ustedes pasarán un tiempo aquí adentro.

Si por lo menos pudiésemos ser francos, de ambos lados asumir nuestros miedos, tocarnos unos a los otros. Si realmente se preocuparan será que perderían tanto de su profesionalismo se llorasen conmigo? Apenas de persona a persona? Si así fuese, no sería tan difícil morir- en un hospital- teniendo amigos al lado.

(carta anónima fechada en febrero de 1970 en el libro Death: The Final Stage of Growth de Elizabeth Kübler-Ross)

En la carta la joven enfermera, cercana a morir, hace una colocación tocante de alguien que, al confrontarse con esa experiencia crucial, levanta un cuestionamiento tan importante como inquietante sobre como los profesionales que están en contacto directo con los procesos de enfermedad y de la muerte se muestran poco preparados para lidiar con los sentimientos y emociones evocados, no solo en los que están viviendo esa experiencia, como en sí propios.

Podemos indagarnos si la sugestión a la rutina a la que ella se refiere, a la infantilización del paciente, que lo priva de las señales y símbolos de su condición autónoma de adulto, no se destinan la conveniencia y confort moral del equipo, manteniéndoselos en una reservada postura donde la desesperación, el pánico, la rebeldía y el dolor son excluidas de la percepción y consecuentemente ignorados.

Aún como herencia de la tradición cartesiana, tenemos un modelo biomédico que opera con la creencia básica de que las personas enfermas son como máquinas averiadas: un caso de mal funcionamiento de sus partes constituyentes, deben ser arregladas- por un mecánico ciertamente!! Naturalmente se espera que esa máquina quede totalmente pasiva, mientras el mecánico hace el trabajo, y que no presente reacciones indeseables, obviamente estamos, tal vez, incurriendo en una simplificación y tal vez en una injusticia con relación a la preparación de los profesionales del área de la salud, pero es muy frecuente encontrar profesionales que parecen perfectamente aptos a tratar enfermedades, pero no con enfermos que son personas singulares, únicas y que pueden ser reducidas a categorías y cuadros clínicos.

Diferentemente de nuestros modelos de asistencia terapéutica tenemos información de procedimientos de otras culturas en que xamanes, healers, curanderos, médicos, llevaban en consideración el medio ambiente social/espiritual del enfermo como sus necesidades emocionales, en que el cuerpo y alma no están disociadas y que la forma de dar soporte, confort, e interferencias que faciliten la cura no se resumen a intervenciones cirurgicas/quimicas/fisiológicas.

Además de los conceptos cardecianos que no tenían nuestra percepción del ser humano, tenemos aún, una orientación narcisista que determina que vivamos mirando para la creación de una autoimagen en que el status económico, perfil de una personalidad bien exitosa socialmente, belleza y tentativa de prorrogar la juventud indefinidamente son imperativos a los que difícilmente esquivemos. envejecer, morir.hay que pecado narcisista que derrota nuestra omnipotencia y nuestra tentativa de imponer a la naturaleza nuestras aspiraciones de poder e inmortalidad!!

Pero las leyes que rigen nuestra realidad física son inexorables. Todos los elementos que un día se agregan para componer la forma un día, nunca se sabe cuando, se disgregan. Y la entropía, la tendencia universal para la ruptura del orden coexistiendo con la sintropía, la creación.

Nuestra inseguridad básica hace que evitemos, neguemos la finalidad de nuestra existencia física y así huimos de prepararnos tanto emocionalmente como espiritualmente para la mas cierta entre todas las incertidumbres que pertenecen a nuestra existencia.

En la ilusión de un yo aislado en los envoltorios de la experiencia física, confinados en las dimensiones de tiempo y espacio, no nos damos cuenta de que nuestra conciencia no tiene los mismos límites. Deepak Chopra, hablando de la experiencia de percibirse como un ser que se experimenta mas allá de las dimensiones físicas, en la no física, dándonos un espacio que, tal vez nos auxilie a re-significar nuestra percepción de nosotros mismos. "Mi espíritu experimenta el mundo material a través de las lentes de la percepción, pero mismo que nada consiga ver y oír, aún así soy yo, una eterna presencia de conciencia. En términos prácticos, esta realización tornase genuina cuando ningún evento externo puede conmover el sentido del self. Una persona que se conoce como espíritu nunca pierde la visión de experimentador en el medio de la experiencia. Su verdad interior afirma: cargo conmigo la conciencia de la inmortalidad en un ambiente de mortalidad".

Cuando esa mudanza de paradigma, esa re-significación del sentido de ser cambie nuestra visión científica/ filosófica/social del individuo- cambio este que ya está seguramente en curso -ciertamente crearemos practicas mas compasivas, mas confortables para asistir, acompañar, cuidar de todos nosotros que estaremos viviendo nuestros ritos de pasaje, nuestros tránsitos en el continuum vida/muerte.

No nos olvidemos de lo que dice la joven enfermera antes de poder ayudar a alguien en relación a sus sentimientos es necesario conocer los propios.."

Referencia Bibliográfica

1-REICH, W. "La función del Orgasmo"- Editorial Brasiliense, 11º edición, San Pablo,1985.

2-NVARRO, F. "Somatopsicodinámica de las Biopatias"- Editora Relume Dumará,1ª edición, Río de Janeiro,1991.

3-BOADELLA, D. "Corrientes de la Vida- Una introducción a la Biosintesis" Summus Editorial, San Pablo,1992.

4-SOTANG, S. "La Enfermedad como Metáfora" ediciones Graal, Río de Janeiro,1984.

5-LEVINE, S. "Healing into Life and Death" Doubleday, New York,1987.

6- KUBLER-ROSS, E. "Friends of Shanti Nilaya- (revista) Londres, 1990.

Resumen del Curriculum de los autores

Humberto Oliveira
Médico, Psicoterapeuta Sómatico, Fundador y Coordenador del Grupo Quiron- Centro de Estudios y Prácticas Transomáticas. Psicoterapeuta de la Asociación de Apoyo al Niño con Cáncer.

Mauricio Tatar
Médico, con formación en Medicina China y Homeopatia, participó en cursos, conferencias y grupos de estudio en Terapia Floral, Cromoterapia, Fitoterapia, Dietoterapia y Oligoelementos. Da cursos desde 1989 sobre estos temas.

Susana Hertelendy
Psicóloga formada por la Columbia University, New York, EEUU en 1975, revalidación por la UFRJ, Río de Janeiro,1980. Psicoterapeuta Somática, Guest Trainer internacional del grupo Trasformational Energetics, New York, EEUU.

Vania Didier
Psicóloga, Psicoterapeuta Somática, Fundadora y Coordenadora del Grupo Quiron Centro de estudios y Prácticas Transomáticas.

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